viernes 2 de noviembre de 2007

0Bh obras que me impactaron

Este artículo trata sobre videojuegos, que ya iba siendo hora de que tratara el tema desde mi óptica enferma, y sobre listas, que es una cosa que parece que gusta mucho en los blogs. Podría hacer una lista de los videojuegos que más me han gustado, pero sería un poco obvia. ¿Halo? ¿Bubble Bobble? ¿Monkey Island 2? Un poco vistos, ¿no? Prefiero hacer una lista sobre juegos que, independientemente de su calidad intrínseca (que varía desde mediocre hasta excelente), me marcaron, por cualquier razón. Productos que hicieron evolucionar mi gusto por los videojuegos, más allá de simplemente deleitarme como hacían los anteriores. En suma, productos variados de cultura pop: algunos de estos juegos son rarezas, otros son juegos de culto, otros son desconocidos, y algunos tienen verdaderamente buena fama. Anecdóticamente (o no), comentar que el juego mejor apreciado en general de esta lista (Final Fantasy VIII) es probablemente el que menos me gusta, y me parece que su fama es totalmente injustificada y sólo existe como consecuencia de la saga a la que pertenece.

El orden de la lista será cronológico, no siguiendo el orden en que los juegos se crearon sino en el que los jugué. Supongo que también se puede apreciar un poco cómo evolucionamos yo y mi frikismo.

Dune 2

Dune 2

Este juego es de 1992 pero lo jugué en 1996.

He sido aficionado a los videojuegos desde los 4 ó 5 años, pero no hubo un ordenador en mi casa hasta los 11 (al menos, no un PC de la época y plenamente funcional). Poco después de la compra de un flamante Pentium a 120 MHz con 8 Mb de memoria RAM, pude adquirir gracias a mi primo este juego. Considerado como un pionero de los RTS, género en el cual destacaron más tarde Age of Empires y Starcraft, éste fue el primer juego al que le pillé un vicio fuerte jugando en mi casa y no en el bar de abajo. Para mí fue todo un acontecimiento, pero no por el hecho de que fuera en mi casa sino porque gracias a Dune 2 fui consciente de que el mercado doméstico me abría puertas a géneros que yo desconocía por completo, como es el caso de los juegos de estrategia. A pesar de su simplicidad, ya contaba con casi todas las características clásicas del género, salvo el editor de escenarios (que ya en su momento me pareció una buena idea); y a pesar de su monotonía, consiguió engancharme. Aún hoy juego de vez en cuando.

Dos años más tarde jugué al Age of Empires. Un juego de estrategia mucho más variado, con muchas posibilidades de elección en cuanto a civilizaciones, tipos de mapas y partidas, estrategias, etc. Me gustaba mucho más, descubrí más bugs y trucos, me enganché hasta el punto de intentar fabricarme mis propios archivos AI y PER, le dediqué una cantidad brutal de horas... pero en el fondo era lo mismo, y no me impactó tanto como Dune 2. Hoy día el género de estrategia me parece estancado, y la única gracia que le veo es jugar de vez en cuando en red con otra gente.

Y sí, el juego está basado en los libros de Frank Herbert, que más tarde fueron llevados al cine por David Lynch. Los libros no me parecen gran cosa, y la película... ni la he visto.

Titus the Fox

Titus the Fox

Este juego es de 1991 pero lo jugué en 1997. Y es el único juego francés de esta lista.

Corría el día 13 de enero de 1997. Antena 3 ponía partidos de fútbol los lunes, y esa noche tocaba un épico Barça-Hércules en el que el visitante, que acabó descendiendo, ridiculizó a los señoritos catalanes endosándoles un gratificante 2-3. Mientras tanto, yo estaba en casa de Karnaugh, uno de mis dealers pre-internet habituales, gorreándole juegos como hacía de vez en cuando. En aquella época el CD-ROM era demasiado novedoso (¿quién tenía una grabadora en su casa por entonces? Yo, desde luego, no), y tenía demasiado espacio libre para los minúsculos jueguezuelos con los que traficábamos, de modo que todo se hacía por disquetes. De todos los juegos que ví, me llamó la atención, aunque no demasiado, un bonito juego de plataformas que cabía en un sólo disquete. Al final resultó ser mucho más enviciante que cualquiera de los otros que me llevé (incluyendo el Mortal Kombat y mi primer emulador de arcade con 6 jurásicos juegos): rápidamente comprobé que el juego, además de tener una curva de dificultad muy bien hecha, estaba plagado de trucos, puertas secretas y EXTRA BONUS, concepto estúpido y hasta tópico (básicamente: los paquetes de salud recogidos con la vida llena se acumulan hasta llegar a una vida extra), pero efectivo a la hora de incrementar la jugabilidad. Además, no tardé mucho en descubrir que las claves eran en realidad cifras de 16 bits codificadas en hexadecimal, toda una bomba de relojería en conjunción con mi cuadriculada mente matemática. En fin, Titus the Fox me obsesionó como nunca lo había hecho antes ningún juego, lo que no es nada fácil. Pero sobre todo, Titus me enseñó algo muy importante en el mundo de los videojuegos: la calidad técnica es secundaria, por no decir irrelevante. Porque, sí, el juego me llevó a unos niveles de inmersión y disfrute acojonantes con unos gráficos nítidos pero simples, y un sonido básico de PC-Speaker era suficiente para ambientar el enorme despliegue de diversión.

Todavía hoy no me he pasado todas las pantallas de este juego, aunque sí la última (cuya clave se puede encontrar en mitad de la 8ª, en uno de los múltiples caminos secretos: cosas de Titus the Fox), y todavía hoy me fascina la ilimitada cantidad de trucos y formas de pasarse cada fase. En fin, que amo a este juego, a pesar de que tuvo relativamente poca repercusión. Por cierto, spoiler: al final el zorro se casa con una zorra.

Curiosidad: el juego se llamaba originalmente Moktar y estaba basado en un personaje del mismo nombre interpretado por un cómico francés. Pero para que el juego pudiera tener difusión internacional, cambiaron al cómico por el bichejo peludo y probablemente comestible que todos conocemos.

Myst

Myst

Este juego es de 1993 pero lo jugué en 1997.

Como ya era un freak genuino, además de aficionado a las aventuras gráficas (aunque por entonces sólo había catado las de LucasArts), a mi hermano se le ocurrió regalarme esta maravilla de juego por mi decimotercer cumpleaños. Al principio apenas me atraía, sobre todo porque no se parecía a nada a lo que hubiera jugado antes, pero pronto comprobé que era un juego tremendamente bueno, absolutamente inmersivo y enviciante: probablemente sea el mejor juego de toda esta lista, si hablamos en términos más o menos objetivos.

La premisa del juego es simplicísima, como sus controles: estás en una isla extraña, explórala. Poco a poco, el juego va revelando una cantidad de problemas a resolver, basándose en la observación y la lógica. Problemas interrelacionados entre sí, problemas que se resuelven de formas variadas, problemas en los que hay que aguzar tanto la vista como el oído, problemas en los que el azar no interviene en absoluto. Myst se resuelve usando el método científico, básicamente: busca datos, haz pruebas, intenta comprender la relación entre tus acciones y sus consecuencias, y sobre todo intenta poner cada resultado en su sitio, que a veces no es el que parece a simple vista. En general, Myst fue el primer juego que me obligó a jugar con una hoja de papel delante: la memoria es insuficiente, porque son muchos datos y muchas relaciones. Los escenarios son suficientemente simples como para que un mapa no sea necesario, pero a lo largo del juego se hace evidente la necesidad de tenerlo todo delante: dibujar las estrellas que forman una constelación, reescribir las dos partes de una nota partida (encontradas en sitios dispares) y usar la información que contiene, anotar una secuencia de cifras o de símbolos... hasta conseguir un objetivo que en realidad podría haberse logrado inmediatamente desde el principio, sin visitar el 90% de los escenarios del juego, si se supiera exactamente lo que había que hacer; y todo para llegar a un final que en realidad no existe como tal: en Myst la historia ya está hecha, puedes irla descubriendo (fundamentalmente, leyendo libros que se encuentran en la biblioteca) pero apenas transcurre a medida que se juega. Y no importa, lo bueno del juego es saber mantener el cerebro encendido.

En suma, Myst es un juego genial de principio a fin, cuya única pega es que es demasiado corto. Un juego al que merece la pena jugar de vez en cuando incluso sabiendo qué hay que hacer para resolver cada puzzle. Vayan a jugarlo, bastardos, no pierdan su tiempo leyendo este estúpido blog.

Loom

Loom

Este juego es de 1990 pero lo jugué en 1998.

La mayoría de mis 0 lectores recordarán una escena del primer Monkey Island (al que, lo que son las cosas, jugué mucho después que a Loom) en la que se publicitaba abierta y descaradamente un juego llamado Loom. Este juego es una aventura gráfica como el mentado Monkey Island, pero es algo distinto a las aventuras gráficas clásicas de LucasArts. En primer lugar, no existe ese humor omnipresente en otros títulos como El Día del Tentáculo o Sam & Max. En segundo lugar, es corta y bastante fácil, lo que por desgracia le resta calidad. Y en tercer lugar, Loom tiene la interfaz más original que he visto nunca en una aventura gráfica o, ya puestos, en un videojuego. El protagonista del juego va armado (es un decir) con un bastón mágico capaz de emitir 8 notas musicales. Cada una de las posibles acciones se compone de 4 notas tocadas en cierto orden, y la lista de comandos es muy variada (por ejemplo, "curar", "enroscar", "reflejar"); además, tocando un hechizo al revés, siempre que la secuencia de notas no sea simétrica, se realiza la acción opuesta (si Do-Re-Mi-Re es "abrir", entonces Re-Mi-Re-Do es "cerrar", y así); a lo largo de ciertos puntos de la historia hay que observar las acciones de otros personajes o el entorno para aprender nuevos hechizos (comandos), lo cual nunca se dice explícitamente -al fin y al cabo este tipo de juegos se basa en la atención y el raciocinio- y usarlos en cualquier otro momento.

Dejando de lado mi conocida pasión por los píxeles gargantuescos de la era MS-DOS y por el sonido PC-Speaker (¡para un juego musical en el que hay que reconocer notas de oído, al menos en el nivel alto de dificultad! No deja de tener su mérito), el hecho es que Loom es un muy buen juego, como casi todos los de LucasArts por esta época, y sus dos únicos fallos son los que mencioné arriba. Lo sorprendente de Loom y su hasta la fecha inimitada interfaz es que tanta originalidad viniera de una compañía grande y asentada. En el estado actual de los videojuegos, las grandes compañías se dedican casi exclusivamente a explotar modelos comerciales de solvencia conocida (lo cual no le impide crear juegos muy buenos como la saga Halo, eso sí), y la originalidad se deja para juegos independientes, experimentales y por lo general gratuitos. Personalmente reconozco que alguna vez me he planteado hacer yo mismo una aventura gráfica clásica plagiando este modo de juego, pero mi nulidad gráfica y guionística me ha tirado para atrás. Espero algún día poder llevar a cabo un proyecto de este tipo: Loom se lo merece. Se merece mucho más que el olvido al que se le ha relegado.

Castlevania Bloodlines

Castlevania Bloodlines

Este juego es de 1994 pero lo jugué en 1998.

Siempre he sido muy nostálgico para los videojuegos, me encanta rejugar a juegos que me sé de memoria. Por eso, cuando un amigo me dijo que tenía un emulador de Mega Drive que incluía el Snow Bros (gran juego arcade de 1991 que todavía se puede encontrar en, al menos, una hamburguesería de barrio de Málaga), se lo pedí enseguida. Aprovechando que, como siempre, me llevaba los disquetes por decenas, me llevé unos cuantos juegos más, entre los cuales destaco el Streets of Rage 2, juego por el que es posible que realice próximamente un pequeño desembolso para jugarlo en Live Arcade, y el Castlevania Bloodlines. Éste último tiene el honor de ser el primer videojuego que conocí, jugué y terminé en un emulador, y eso es mucho. En aquellos días todavía no era consciente del vasto mundo que acababa de abrirse ante mí, así como tampoco lo era de que Bloodlines no era más que un burdísimo intento de hacer para Mega Drive algo parecido al inimitable Super Castlevania IV de Super NES.

En el fondo me temo que es sólo la nostalgia lo que me hace recordar particularmente este juego a pesar de su mediocridad, pero menos es nada. Más tarde jugué a muchos más juegos en ese mismo emulador, como el mencionado SOR2, el Dragon Ball Z y el Pulseman: tal vez fueran mejores, pero no fueron los primeros.

Giana Sisters

Giana Sisters

Este juego es de 1987 pero lo jugué en 1999. Es el más antiguo de todos los expuestos.

Unos meses más tarde del gran descubrimiento por mi parte de los emuladores, hice de nuevo otra de mis visitas videolúdicas a Karnaugh. Curiosamente él también disponía de una buena cantidad, así que me dispuse a llevarme algo de material; y entre esa montaña de oro rancio digital se encontraba un emulador de Commodore 64, que suscitó inmediatamente mi atención por disponer de un port del Bubble Bobble que, si bien técnicamente resultaba muy pobre (¡y no incluía los trucos! ¡bastardos!), era mucho más de lo que yo pedía. Por supuesto, los juegos de Commodore 64 ocupan algunas decenas de kilobytes, de manera que me llevé alrededor de 40 juegos, y evidentemente los probé con fruición. Entre ellos destaca con luz propia Giana Sisters, un plagio descarado del Super Mario Bros que en mi opinión le sacaba varias cabezas de ventaja al original. Inmediatamente me enganché, probablemente por lo fácil que era jugar al juego con vidas infinitas gracias al trainer que traía de serie, de manera que Giana Sisters se convirtió inmediatamente en una nueva referencia para mí, convirtiéndose en una mezcla entre Titus the Fox y Castlevania Bloodlines: dí una vuelta de tuerca a mi recién adquirida pasión por la emulación, descubriendo que en la emulación retro, particularmente a mediados de los 80, se podían encontrar los juegos más divertidos, fascinantes y originales, aunque esto último no se pueda aplicar a este caso. Y lo sigo manteniendo hoy día sin rubor alguno. De nuevo, podría citar otros grandes juegos que descubrí con este emulador, como Flimbo's Quest, Logical o Rastan (conversión de un popular arcade de Taito), pero es Giana Sisters el que marca la diferencia.

En este caso estoy seguro de que no es nostalgia: Giana Sisters tiene una calidad asombrosa para tratarse de un juego de Commodore 64, y no me refiero a sus maravillosamente pixelados gráficos ni a su deliciosamente repetitiva música, sino a su variedad de escenarios, su control preciso y su jugabilidad brillante. Rainbow Arts puso en evidencia a Nintendo (¡en la portada de la versión de Commodore se podía leer "The Brothers are History"! No recuerdo una pulla más directa entre compañías), tanto que ésta les denunció por plagio y hubo que acabar retirando el juego del mercado. Hoy en día, naturalmente, es una rareza, y en ebay se pagan cantidades ingentes por los cartuchos originales.

Final Fantasy VIII

Final Fantasy VIII

Este juego es de 1999 pero lo jugué en 2000.

La presencia de este juego en esta lista debería dejar claro que no es una lista de juegos que me han gustado especialmente. Final Fantasy VIII me gustó mucho en su momento; pero ahora, visto en perspectiva, me parece un juego bastante malo, mediocre como mucho. Se trata del principio del fin de Squaresoft: un vulgar intento de repetir el éxito (éste sí, merecido) de FFVII clonando el estilo de juego, cambiando lo que no había que cambiar y dejando igual lo que había que cambiar; lo único realmente brillante fue el adictivo juego de cartas y su cuidado entrelazado con el juego en sí. En realidad lo mejor que puedo decir de este juego es que lo asocio a una época de mi vida de la que tengo buen recuerdo. Sin embargo, merece estar en esta lista porque fue el primer RPG al que jugué, y por tanto fue mi primer y torpe pasito en lo que ahora es uno de mis géneros preferidos. Como ya he dicho, la falta de conocimientos acerca de este género me hizo pensar que éste era un buen juego, y a base de jugar llegué a aprenderme tal cantidad de información que puedo decir que éste es el juego que conozco con más profundidad, quizá igualado sólo por algunos King of Fighters.

Más tarde, por supuesto, llegaron otros mucho mejores como Final Fantasy VII, Knights of the Old Republic o X-men Legends II, mucho más interesantes en todos los sentidos y bastante mejor hechos, motivo por el cual casi nunca más he llegado a terminar una partida a FFVIII (sólo por comparar, existen otros FF que he terminado hasta 7 veces, y subiendo). Me hace mucha gracia pensar que, si hubiera sido más aficionado al género, probablemente hubiera dejado de jugar a los 10 minutos a un juego que, por no darse esa circunstancia, he acabado conociendo con mucho detalle. Por ahora lo único que puedo hacer es no recomendar a los lectores que pierdan su tiempo con éste, uno de los videojuegos más sobrevalorados de la historia.

King of Fighters 2001

King of fighters 2001

Este juego es de 2001 pero lo jugué en 2002.

A diferencia del FF8, que salió a principios del 99 y yo lo jugué a finales del 2000, en este caso el juego salió a finales de un año y yo lo jugué a principios del año siguiente. Ya llevaba un tiempo bajándome juegos de internet (para MAME, sobre todo), pero este fue el primero que jugué en emulador siendo relativamente nuevo (otro gran ejemplo es el Metroid Fusion de GBA). Lo cual para mí fue muy gratificante, si tenemos en cuenta que se trataba de un King of Fighters, una de mis sagas lúdicas preferidas. En realidad no sabría decir si este juego me marcó más que muchos de esta lista, pero sí que influyó en mí mucho más que juegos que me parecen mucho mejores, como Halo o KotOR: es con casi total seguridad el juego al que he pasado más tiempo jugando en emulador, ya que la cortedad de sus partidas lo hacían idóneo para jugarlo a ratos, y la amplia variedad de personajes y configurabilidad del equipo, unida a la exagerada dificultad de sus jefes finales, impedía el aburrimiento.

Es inevitable comparar este juego con otro de la saga, el King of Fighters 98, que es probablemente el juego al que más he jugado en máquina de arcade (seguido de cerca por el Super Pang).

Kula World

Kula World

Este juego es de 1998 pero yo lo jugué en 2003.

Examinando un estuche con juegos de Playstation de Karnaugh me llamó la atención el nombre de este juego, ya que Kula es el nombre de un personaje de la mencionada saga King of Fighters; fue por curiosidad, pues ya me imaginaba que no tendría nada que ver con ella, pero no esperaba encontrarme un juego tan genial. Todo un juego de culto, desconocido para el gran público pero muy apreciado entre el frikerío, es la prueba empírica de que en el actual mundo 3D todavía hay sitio para géneros tradicionalmente ligados a las dos dimensiones. Actualmente la inmensa mayoría de puzzles son variaciones de Tetris, Puzzle Bobble o Arkanoid relegadas a los arcades de tercera fila, o tonterías insulsas para Game Boy Advance y sus sucesoras, como Kuru Kuru Kururin. Los juegos de pensar han sido apartados por la estricta tiranía de Gordon Freeman, Solid Snake, Tommy Vercetti y otros abanderados de los supuestos buenos gráficos. Kula World, un juego cien veces más original que cualquiera de los protagonizados por esos personajes, es un excelente aprovechamiento del concepto de 3D al género de los puzzles, terreno absolutamente desierto en el mundo comercial, aunque muy fértil en las inquietas mentes de los desarrolladores domésticos independientes (como viene siendo habitual).

Con una premisa tan absurdamente simple como "pelota que se mueve por escenario laberíntico recogiendo objetos", se trata de un juego complejo y difícil que requiere estrujarse los sesos. La curva de dificultad es perfecta, la calidad gráfica es muy superior a la necesaria, la música es magnífica, la variedad de escenarios es suficiente como poco, y la presencia de pantallas secretas y de bonificación no hacen más que mejorar la experiencia de juego. Aunque obviamente los humanos os reiréis ante tal aseveración, me atrevo a afirmar que Kula World me hizo más inteligente -cosa que muy difícil no era- desarrollando mi capacidad de razonamiento espacial. Es más: no sólo lamento no haber jugado antes, sino que si tuviera a mi cargo algún niño de entre 10 y 15 años, me gustaría hacerle jugar a este juego; incluso lo consideraría mucho más útil que los videojuegos educativos tipo "Aprende series de Fourier con Pipo" si no fuera porque van dirigidos a gente de edad distinta. Si Final Fantasy VIII es el juego más sobrevalorado de la lista, Kula World puede perfectamente ser el más infravalorado. Puesto que no me veo capaz de expresar con palabras lo acojonantemente bueno que es, recomiendo a todo el mundo que coja un emulador de PS1 y juegue al juego hasta pasárselo. Casi cualquier otra forma de pasar el tiempo, salvo follar, es una peor opción.

Riven

Riven

Este juego es de 1997 pero lo jugué en 2004.

Ya he hablado de Myst. Un juego tan sorprendentemente bueno que hasta me enorgullezco de tenerlo original. Un juego que se merecía una saga de secuelas que estuviera, al menos, a su nivel. Un juego, en fin, que tiene una saga de secuelas que está, al menos, a su nivel. Y eso es mucho.

En algún momento indeterminado entre 2002 y 2004, mi hermano se compró esta nueva maravilla, que no pudimos (pude, más bien) probar en su momento por tener la unidad de CD en estado deplorable. Por fin, alrededor de la época de exámenes de ese año, contando ya con un reproductor potable, me acordé de este juego y lo instalé en seguida. Me encontré, y lo digo directamente y sin pensármelo dos veces, con el juego de pensar más difícil al que he jugado nunca. En Myst había que estar atento a los sonidos de vez en cuando; aquí, la memoria auditiva (algo de lo que yo carezco) es esencial. Por supuesto, hace falta tener una pila de folios delante, como en Myst; pero, a diferencia de su precuela, Riven usa tan exhaustivamente el raciocinio como los sentidos y la memoria, y eso se agradece mucho. De nuevo, el detalle gráfico es de calidad superior, y el control es simple pero perfectamente suficiente. Y podría añadir muchas cosas, como spoilers y soluciones, pero no cabe todo aquí. Si no habéis dejado de leer para jugar al Myst, hacedlo ahora con Riven.

Cave Story

Cave Story

Este juego es de 2004 pero lo jugué en 2006.

No estoy seguro de que este juego me haya marcado tanto como los demás, pero lo quiero recomendar de todas maneras. Cave Story es, no os voy a engañar, un juego normalillo. Malo, para los estándares de hoy en día. Pero excelente, para ser un juego independiente; con reminiscencias de la saga Metroid y con una estética y una calidad técnica que le situarían muy por encima de la media si fuera el juego de Super Nintendo que da la impresión de ser, Cave Story es el primer verdadero buen juego independiente y gratuito al que jugué. Variedad de armas y objetos, partes en las que hay que pensar, y varios finales incluyendo uno secreto. Un juego hecho bit a bit por un solo tío, un japonés, durante 5 años. Un juego que representa la minúscula gota de sangre, pero sangre al fin y al cabo, que Bart consigue hacerle a Nelson en Bart, el General (Nelson sería la industria, zopencos, que no os enteráis de nada).

Cave Story confirma que la originalidad de los juegos sólo se halla, ya, en las perversiones mentales de los frikis que afortunadamente pueblan la red. Cuando hablamos de buenos juegos, se puede pensar en los tópicos como Halo, Super Paper Mario o Marvel Ultimate Alliance (por poner tres juegos actuales laureados por público y crítica), pero al ritmo que siguen nunca lograrán la frescura (término muy pervertido actualmente, pero perfectamente descriptivo del caso que nos ocupa) y la jugabilidad sencilla y brillante de juegos como éste.




Ya está. Podría haber dicho muchos otros juegos, pero supongo que ésta es una buena selección. De todas maneras aprovecharé para recomendar otros juegos de diversa índole que, por una u otra razón, no tienen la consideración que merecen:
The Dig: Una poco conocida aventura gráfica de LucasArts. Tampoco es del estilo del Monkey o el Maniac Mansion, pero eso no le resta calidad. Úsese en conjunción con SCUMMVM para mejores resultados.
Toribash: En teoría es un juego de lucha, pero es toda una marcianada anatómica. Dudo que alguien llegue realmente a enviciarse, pero probarlo es indescriptiblemente divertido si se sabe qué hacer.
Incredible Machine: Otro de esos juegos de pensar que me encantan. Tiene unas pocas secuelas.
Kris Kross: Make My Video: No es que lo haya jugado nunca, ni que piense que del lamentable concepto de partida se pueda sacar algo potable. Pero ¿a que mola la existencia de algo así? Dentro de unos años harán algo así pero con Decai, Las Primas o El Profeta de Albacete.

Les dejo, pero no sin presentarles este fantástico hit de Sonido Lasser Drakkar.

16 insultos y/o descalificaciones:

Karnaugh dijo...

¡¡¡EXTRABONUS!!! xD
¡Qué tiempos aquellos!

He echado de menos algunos como el Snow Bros o, sobre todo, alguno de la saga Pang, pero no está mal tu selección.

Ah, y yo también quiero reivindicar al magnífico The Incredible Machine.

Ñbrevu dijo...

Al Snow Bros y sobre todo al Super Pang les he dedicado horas y horas, pero no diría que me hayan abierto un nuevo mundo en cuanto a videojuegos.

Small Blue Thing dijo...

:'''''''''''''') Ay el LOOM, qué bonito y qué incomprendido... y el Monkey Island, y el juego de Indy III... :'''')

Lagrimones nos están cayendo a mi herbito y a mí de sólo leerlo.

Ñbrevu dijo...

Pues bájese el The Dig, que lo tiene enlazado al final del artículo. Le va a encantar, ya verá.

Karnaugh dijo...

Acabo de darme cuenta del 0Bh que has puesto en el título. ¡Freak! xD

Francis dijo...

Llevo mucho tiempo deseando pasarme el Myst y el Kula y creo que este artículo me ha convencido, aunque deberé esperar un poco más.

Juegos que más me han marcado... Alex Kidd in Miracle World de Master System II y Talmit's Adventures para Megadrive. En lucha, Dragon Ball Z de Megadrive, Virtua Fighter 2 y Tekken 3, en acción el Doom y en términos generales, Silent Hill.

hibiki13 dijo...

Que pasa del maravilloso y legendario Mystic Quest Legends!!!

Ñbrevu dijo...

Jajaja... el Mystic Quest, qué puta mierda. Un RPG tan malo que está a la altura del FF8 o incluso más abajo.

jose dijo...

hola me podria alguien ayudar!!! llevo tiempo intentado jugar al flimbo´s quest pero no me funciona el rom con el emulador.. si alguien lo tiene o me pude decir como funciona o conseguirlo lo adradeciria... saludos. mi correo es: juanbartolomiu@hotmail.com (pasarmelo si podeis) gracias de nuevo

Ñbrevu dijo...

El Flimbo's Quest te lo puedes bajar picando aquí (link a rapidshare). Es una ROM un tanto jodidilla de emular, pero funciona perfectamente con el Vice, fantastacular emulador disponible en viceteam.org.

Es un gran juego, de mis preferidos de la C64.

jose dijo...

MUCHAS GRACIAS ÑBREVU!! PERO ME PASA COMO ANTERIORMENTE... EL JUEGO SE ME QUEDA PILLADO EN LA PANTALLA DONDE SALE FLIMBO EN GRANDE,JUSTO DESPUES DE PONER QUE SI O NO EN LOS TRUCOS DE VIDAS INFINITAS, ETC... HABER SI ALGUIEN LE HA PASADO Y ME PUEDE AYUDAR. O ALGUIEN ME PUEDE DECIR QUE HACER. BUENO MUCHAS GRACIAS DE NUEVO!!!

Ñbrevu dijo...

No sé, a mí me funciona bien, le doy a la tecla que tengo asignada como Fire Key para el joystick #1 y me aparece el juego. La configuración está en Settings -> Joystick Settings -> Config Keyset A en el Vice.

jose dijo...

hola de nuevo!!! perdon por ser tan pesado pero es que el flimbo es un gran juego de mi infancia y quiero tenerlo para pc. pero no consigo emularlo... se me queda pillado en esta pantalla:

http://rapidshare.com/files/87261194/flimb0.avi.html

aver si alguien le ha pasado algo parecido y puede ayudarme.saludos y gracias de nuevo!!!

Ñbrevu dijo...

¿No te funciona dándole a la tecla configurada como fire key? En ese caso lo siento, pero no te voy a poder ayudar mucho más. Insisto en que pruebes el Vice, ya te digo que el Flimbo es complicado de emular y no tira bien en todos los emus.

Melisa Z dijo...

The Dig es uno de los mejores juegos que he jugado en mi vida! Una excelente historia, los gráficos, bueno, en esa epoca alucinaban... Pero sigue siendo hermoso de ver con esos paisajes y todo!

Es una produccion de Spielberg, no se si sirva saberlo pero la historia es para hacer una pelicula.

Saludos
Meli

Noelillo dijo...

Lengend of Djel ha sido para mi el mas dificil, mas que Riven, que fue en verdad una maravilla si...

comparto el 80% de los jeugos

Curioso y Personal Blog

Saludos